DEMANDAS ACADÉMICAS Y ESTRÉS ESCOLAR 

En esta entrada quisiera hablar del estrés escolar y de las consecuencias que puede tener este fenómeno en el alumno. Los psicólogos hacen un papel fundamental en el día a día en las escuelas.

El papel del psicólogo no es solo el de atender a aquellos casos urgentes y más evidentes sino que también da un apoyo constante y prolongado a muchos otros niños en apariencia sin dificultades. Algunos alumnos sufren estrés, ansiedad o tensión durante el transcurso del año académico a causa de las elevadas demandas académicas. Niños con buenos resultados académicos pero que se pueden ver desbordados en un momento dado y eso influir en su estado de ánimo, generándoles preocupación y ansiedad.

Esta vivencia puede manifestarse en el alumno mediante síntomas físicos como dolor de cabeza, dolor de espalda o mareos, y síntomas psicológicos como tristeza, irritabilidad o tensión.

Las demandas académicas, empiezan cada vez más temprano, ya desde primaria. La consecución de los objetivos para poder optar a pasar de curso, las tareas, deberes, fichas, exámenes, recuperaciones y demás actividades con las que los alumnos deben de lidiar y sobrellevar durante el año, pueden generar tensión emocional en el niño.

Una gestión poco adecuada del estrés y la ansiedad, el desconocimiento por parte del adulto de las preocupaciones y pensamientos del niño, sumado a unas técnicas de estudio poco efectivas pueden desembocar en bajos niveles de motivación, frustración y falta de interés por el estudio.

Es por ello que tanto profesores como el resto de profesionales que intervienen en la acción educativa del alumno deben estar atentos a estas situaciones. Por otro lado, los padres desde casa también pueden observar y comunicar si identifican determinados comportamientos que sean motivo de atención.

Adecuadas metodologías de estudio, técnicas de relajación y ejercicios para mejorar el estrés pueden ser algunas de las soluciones que ayuden a afrontar estos obstáculos que se presentan en el camino.