EDUCAR EN LA DIVERSIDAD: LA ESCUELA COMO UNA MICROSOCIEDAD 

El colegio es una oportunidad muy buena para que los niños se relacionen con iguales de distintas edades, personalidades y de entornos sociales diferentes. En otras circunstancias, por ejemplo en el contexto familiar, los niños se relacionan con sus familiares y amigos de sus padres y quizá no se da la misma diversidad que ocurre dentro de una escuela.

La escuela es una oportunidad para que los niños interactúen con otras personas y realidades y se enriquezcan y aprendan de las diferencias de los demás. Esto además genera en los niños una posibilidad de abrir la mente y conocer otros modos de vida y a otras personas, que de no convivir todos en el centro educativo probablemente no tendrían la oportunidad de conocer.

Asimismo también les prepara para el futuro y para lo que conocerán una vez terminen los estudios, ya que el colegio, es lo mas perecido a una pequeña sociedad plural y con personas de diferentes personalidades y contextos.

Promover la amistad entre compañeros de clase es un valor fundamental para una buena convivencia en el aula. La estimulación a edades tempranas de la amistad se puede reforzar a través del acto de compartir, de evitar enfrentamientos, de no pelearse, de aprender a solucionar conflictos, de controlar los propios impulsos, de tratar bien a los compañeros, de no agredir, de ayudar a los demás en lo que necesiten así como aprender a ser tolerantes y comprensivos.

Crear lazos entre compañeros y promover la amistad contribuye no solo a generar buenas sensaciones en los niños sino que también contribuye a aumentar la propia seguridad, la confianza, ayuda a comprender y a empatizar con lo que les sucede a los demás y aporta un apoyo y un sentimiento de pertenencia al grupo.

En este sentido la educación inclusiva pretende colaborar en el desarrollo de los alumnos y en la unión de los miembros de una comunidad de manera que el aprendizaje tenga cabida para todos. En este sentido, la diversidad es comprendida como una oportunidad para el aprendizaje y el desarrollo personal de los alumnos.

El rol del profesor es fundamental para que pueda darse ese espacio para el aprendizaje basado en la diversidad. Mediante la evaluación individual de cada caso, la valoración general del aula, el respeto y tolerancia por las características individuales de los demás y sus particulares ritmos de aprendizaje, se desarrollan y se ponen en práctica programas de intervención educativa adaptados a cada caso.

La inclusión es un camino necesario que promueve en el alumno valores como la tolerancia, la amistad, la generosidad, el respeto mutuo, la empatía y ayuda a establecer lazos y genera un buen clima y convivencia para todos. Debe aprenderse en las personas desde niños para que se construya de forma solida y estable en el tiempo, por lo que la etapa escolar es un momento ideal para ello.